Ir al contenido
Tarot de Aura Tarot de Marsella para la pareja Al teléfono 876 662 538

Tirada de pareja online: tres cartas, gratis

Piensa en vuestra relación, en una sola pregunta. Las veintidós cartas del Marsella están boca abajo y mezcladas. Marca tres: la primera eres tú, la segunda la otra persona y la tercera lo que hay entre los dos.

Elige tres cartas

Marca tres cartas, en orden: tú, la otra persona y lo que hay entre los dos.

Llevas 0 de 3.

Antes de elegir

Cómo sacarle partido

  • Una pregunta, una tirada. Si vuelves a empezar para la misma pregunta, las que valen son las primeras.
  • Que quepan los dos. «¿Qué nos está pasando?» funciona mejor que «¿me quiere?».
  • Lee las tres juntas. Fíjate en si tu carta y la suya se parecen o se contradicen, y en qué hace la del medio.

Lo que tres cartas no contestan

  • Si te engaña. Ni con tres cartas ni con veinte.
  • Si seguir o dejarlo. Eso lo decides tú.
  • Fechas, salud, embarazo ni muerte.

Si al pensar en tu pareja lo que sientes es miedo, no hace falta ninguna carta: llama al 016, gratis y a cualquier hora.

Las veintidós

Qué dice cada carta en una tirada de pareja

Son los arcanos mayores del Tarot de Marsella, con sus nombres de siempre. Cada uno, derecho y del revés. Sirven para cualquiera de las tres posiciones: la posición dice de quién se habla, la carta dice cómo está.

  • El Loco

    Derecha. Ganas de moverse, de probar algo nuevo, de no quedarse quieto. Trae aire a la relación, y también algo de imprevisión.

    Invertida. Prisa por salir de algo sin saber hacia dónde. Conviene preguntar de qué se está huyendo antes de dar el salto.

  • I El Mago

    Derecha. Iniciativa. Aquí hay alguien con ganas de mover las cosas y con lo que hace falta para hacerlo.

    Invertida. Mucha palabra y poco hecho. Promesas que todavía no se han convertido en nada concreto.

  • II La Papisa

    Derecha. Alguien que observa y se guarda lo que piensa. No es frialdad: es tiempo para entender antes de hablar.

    Invertida. Un silencio que ya pesa. Lo que no se dice está ocupando más sitio que lo que se dice.

  • III La Emperatriz

    Derecha. Cariño que se nota, ganas de cuidar y de construir. Es una carta que hace crecer lo que toca.

    Invertida. Cuidar de más, o esperar que te cuiden de más. El cariño está, pero se ha vuelto exigente.

  • IV El Emperador

    Derecha. Estabilidad, orden, alguien que quiere que las cosas estén claras y en su sitio.

    Invertida. Control. Las normas de uno se han convertido en las normas de los dos sin que nadie las acordara.

  • V El Papa

    Derecha. Compromiso y palabra dada. Lo acordado, lo que se hace como se tiene que hacer.

    Invertida. Hacer lo que toca sin ganas. La costumbre o lo que dirán sostiene más que la decisión de estar.

  • VI El Enamorado

    Derecha. Una elección de por medio, y ganas de elegir a esta persona. Es la carta de querer estar, no solo de estar.

    Invertida. Dudas entre dos caminos, o entre dos personas. Alguien no termina de decidir, y eso se nota.

  • VII El Carro

    Derecha. Avance. La relación tira hacia delante, con un rumbo claro y alguien que lleva las riendas.

    Invertida. Cada uno tira hacia su lado. Hay fuerza, pero no van en la misma dirección.

  • VIII La Justicia

    Derecha. Equilibrio entre lo que se da y lo que se recibe. Conversaciones claras y cuentas en orden.

    Invertida. Algo no está compensado: uno pone más que el otro, y empieza a llevar la cuenta.

  • IX El Ermitaño

    Derecha. Necesidad de tiempo para uno mismo. No es un rechazo: es alguien que necesita pensar a solas.

    Invertida. Aislarse dentro de la pareja. Estar en la misma casa y cada uno en su habitación.

  • X La Rueda de Fortuna

    Derecha. Algo cambia, y se mueve por fuera de los dos: un trabajo, una mudanza, una etapa nueva.

    Invertida. Volver una y otra vez a la misma discusión. La rueda gira, pero en el mismo sitio.

  • XI La Fuerza

    Derecha. Paciencia y templanza para sostener lo difícil sin romperlo. Es la fuerza que no grita.

    Invertida. Aguantar de más. Contenerse tanto que lo que no se dice acaba saliendo de golpe.

  • XII El Colgado

    Derecha. Una pausa. La relación está en espera, y quizá le hace falta mirarse desde otro ángulo.

    Invertida. Sacrificarse sin que nadie lo haya pedido, y esperar algo a cambio que no llega.

  • XIII El arcano sin nombre

    Derecha. Algo se termina para que empiece otra cosa: una forma de estar juntos, una costumbre, una etapa. No habla de muerte.

    Invertida. Resistirse a un cambio que ya ha empezado. Lo que se aguanta sin querer soltar se alarga sin mejorar.

  • XIV La Templanza

    Derecha. Calma, tiempo y mezcla. Una relación que funciona a fuego lento y no hay que apurar.

    Invertida. Ritmos distintos: uno quiere avanzar y el otro necesita más tiempo, y ninguno cede.

  • XV El Diablo

    Derecha. Atracción fuerte, deseo, un enganche que se nota. Mueve mucho, para bien y para mal.

    Invertida. Dependencia, celos o una costumbre que ata más que une. Lo que retiene no siempre es amor.

  • XVI La Torre

    Derecha. Algo que estaba construido sobre una base floja se viene abajo: una verdad que sale, una discusión que lo cambia todo.

    Invertida. Una crisis que se ve venir y se aplaza. Lo que no se habla a tiempo acaba cayendo igual, más tarde.

  • XVII La Estrella

    Derecha. Esperanza con motivos, ilusión limpia, ganas de cuidar lo que hay. Una de las mejores cartas para una pareja.

    Invertida. Ilusión que se ha ido apagando, o que espera demasiado de la otra persona.

  • XVIII La Luna

    Derecha. Dudas, cosas que no se ven claras, imaginación que rellena lo que no se sabe. Ni todo es lo que parece ni todo es lo que temes.

    Invertida. La niebla empieza a despejarse: lo que confundía se va entendiendo, poco a poco.

  • XIX El Sol

    Derecha. Complicidad, alegría, estar a gusto juntos. Es la carta más luminosa de una tirada de pareja.

    Invertida. Hay cariño, pero falta tiempo para disfrutarlo: lo bueno está, y se aplaza.

  • XX El Juicio

    Derecha. Una conversación pendiente que por fin llega, o algo que vuelve a abrirse con otra mirada.

    Invertida. Darle vueltas al pasado sin decidir nada. Repasar lo que pasó en vez de hablar de lo que viene.

  • XXI El Mundo

    Derecha. Una relación que encaja y se completa. Lo que estaba en marcha llega a su sitio.

    Invertida. Casi, pero no del todo: falta un último paso que ninguno de los dos termina de dar.

La lectura entera

Cuando tres cartas se quedan cortas

Tres cartas dan la foto. Para el porqué y el paso siguiente hace falta la mesa entera, la de siete, con tu columna, la suya, lo que os une y lo que os separa.

Precio cerrado

876 662 538

  • 15 minutos 9 €
  • 30 minutos 15 €
  • 60 minutos 25 €

IVA incluido. Pagas antes de empezar, con tarjeta Visa o Mastercard, Bizum, PayPal, Google Pay o Apple Pay.

En tu factura

806 008 331

  • Desde fijo 0,42 €/min
  • Desde móvil 0,79 €/min

IVA incluido. Servicio para mayores de 18 años.

Dudas

Preguntas sobre la tirada online

¿Es gratis?

Sí, del todo. Eliges las tres cartas aquí mismo, sin registrarte y sin dejar tu nombre, tu teléfono ni tu pregunta. No se guarda nada de lo que sale.

¿Quién elige las cartas?

Tú. La página mezcla las veintidós cada vez que entras, y nadie sabe qué carta hay debajo de cada dorso, ni yo. La primera que marcas eres tú; la segunda, la otra persona; la tercera, lo que hay entre los dos.

¿Por qué salen cartas del revés?

Porque en el Marsella leo también las invertidas, y en una pareja matizan mucho. Una carta invertida no es mala: es la misma carta con freno o con exceso. Cada una sale derecha o del revés al azar, como al echarlas sobre la mesa.

¿Por qué no hay dibujos en las cartas?

Porque lo que importa aquí es qué carta es y en qué sitio cae. Las cartas de esta página son un dibujo propio, con el número y el nombre de cada arcano del Marsella. Las de verdad, las de mi baraja, las tengo en el tapete.

¿Puedo sacar otras si no me gustan las que han salido?

Puedes volver a empezar, pero para la misma pregunta valen las primeras. Si sacas hasta que salen las que quieres ver, ya sabías la respuesta. Vuelve a sacarlas dentro de unos días, cuando algo haya cambiado.

¿Es lo mismo que una lectura?

No. Aquí ves qué dice cada carta en su sitio, por separado. En una lectura las cruzo entre ellas y con vuestra historia: no es lo mismo El Sol en tu columna que en la suya, ni con La Luna en el medio que con La Templanza. Esa parte la hago yo.

Vuestra historia en tres frases.
Con eso empezamos.